Pieza única
Historia: En los cielos cambiantes que Andrés observó entre los Andes y la costa del Pacífico, la luz nunca permanece igual: se transforma con cada ángulo del día.
La labradorita es el centro de la pieza, con sus destellos internos que evocan auroras, nubes en movimiento y paisajes que se revelan por capas. El tejido de cobre, con varias vueltas, envuelve la piedra como un flujo continuo de energía cálida y orgánica.
Una pieza que juega entre la luz interna del mineral y la presencia viva del metal, en un equilibrio de movimiento y profundidad.
Materiales:
Medidas aproximadas:
Alto : 67 mm
Ancho : 45 mm