Pieza única
Historia: Inspirada en la diversidad de formas y colores que emergen en la Amazonía, Flor de la Selva combina un fragmento de ayahuasca de forma redondeada con un trabajo en acero inoxidable que recuerda los pétalos de una flor en apertura.
La ayahuasca, preservada en resina transparente, permite apreciar las fibras y texturas naturales de la liana, transformadas en una pieza duradera sin perder su carácter orgánico.
Trabajada artesanalmente, esta creación evoca los encuentros de Andrés con la selva peruana y la profunda admiración que desarrolló por los saberes tradicionales vinculados a las plantas y al bosque.
Materiales:
- Acero inoxidable
- Ayahuasca
Medidas aproximadas:
Alto : 45 mm
Ancho : 41 mm