Historia: En los recorridos de Andrés por la Amazonía y los Andes, la espiral aparece como una forma recurrente en la naturaleza: crecimiento, retorno y transformación continua.
Este collar está compuesto por aproximadamente 35 espirales martilladas a mano, ensambladas una a una mediante argollas también hechas artesanalmente. El conjunto genera un ritmo orgánico y dinámico, como si la pieza estuviera en constante movimiento.
Una liana de ayahuasca, trabajada en alpaca y acero, atraviesa y sostiene la composición, aportando unidad y dirección a la estructura. Una pieza compleja, viva y profundamente artesanal.
Materiales:
- Ayahuasca
- Alpaca
- Acero inoxidable
Medidas aproximadas:
Alto : 80 mm
Ancho : 125 mm