Pieza única
Historia: En el noroeste argentino, especialmente en las tierras de Mendoza y Catamarca que Andrés conoce bien, la rodocrosita aparece como una piedra íntima, ligada a la memoria y a los paisajes de montaña.
La rodocrosita, con sus tonos rosados y vetas naturales, es el centro de la pieza y aporta una sensación de calidez y presencia suave. El tejido de alpaca acompaña la piedra con un trabajo artesanal ligero y orgánico, resaltando su carácter sin sobrecargarla.
Un collar sencillo y emotivo, que evoca la tierra, el afecto y la profundidad de los paisajes andinos del sur.
Materiales:
Medidas aproximadas:
Alto : 66 mm
Ancho : 106 mm